El comienzo: WE TRIPANTU.-
Sin duda en el desarrollo y construcción de la nación mapuche, el aporte fundamental ha sido la experiencia acumulada y transmitida por los ancianos, abuelas y abuelos. Pues así descubrieron y manejaron los cambios, movimientos y alteraciones que se produce en la naturaleza inclusive en las personas, ejercidas por fuerzas energéticas opuestas positivas y negativas, las cuales tienen directa relación e incidencia en el proceso y desarrollo del ciclo natural de la vida y el control de los fenómenos naturales: cambios de las estaciones, lluvia, viento, frío, calor, etc., en éste caso los ciclos y cada fase dan paso progresivo a las distintas etapas del año. Sólo será necesario entonces, reconocer los equilibrios que producen el sol, la luna, las constelaciones y la naturaleza, para poder entender el misterio del universo.Los ancianos mapuches observaron el estado climático y las fases de la luna para anunciar la llegada del We Tripantu (que se establece entre el 21 y el 24 de junio de cada año) o la nueva salida del sol, representa el momento exacto en que el sol o Antü aparece por el puelmapu (oriente), dando paso al nuevo ciclo de vida en la naturaleza o el Año Nuevo (We=Nuevo o nueva, tripan=salida, antü=sol; La Nueva salida del Sol). Además éste espacio de tiempo, antes de la salida del sol, el universo, la naturaleza, las vertientes, los animales etc., entran en su máximo apogeo y plenitud, por ende en equilibrio y armonía.
El We Tripantu, es el nuevo despertar de la tierra y naturaleza, el despertar de la estrellas y del universo, el despertar de los espíritus protectores y dadores de vida, es el despertar de los hijos de la tierra. Este fenómeno del nuevo despertar se produce en el momento después del profundo descanso que ha experimentado la tierra y la naturaleza, conocido como Rimü o Rimüngen (zambullida o tiempo de descanso), y esto ocurre cuando todos los componentes de la naturaleza y el cosmos en éste lado del hemisferio (sur), devuelven y retro-alimentan a la tierra con sus energías, es el caso concreto de las plantas o árboles logran devolver o a bajar su savia hacia el interior del tronco, luego a la raíz, finalmente para devolverlas por completo a la tierra. Este nuevo año mapuche, ocurre en el Pukem y se determina por el ciclo lunar y el cambio de luz solar que se produce, que se asocia también a lo que conocemos como solsticio de invierno
Pues bien, la observación del movimiento y las distintas fases de la luna arrojó como resultado que, el ciclo completo del año tiene 13 lunas, y cada fase lunar está compuesto por 28 días, y éste por 5 ciclos: we-küyen (luna nueva), rangiñ-küyen (Cuarto creciente), apon-küyen (Luna llena), pür-küyen (menguante) y finalmente ñam-küyen (cuando la luna se pierde).
El ciclo completo de la naturaleza tiene cuatro etapas:
I. Pukem, época o tiempo de las grandes lluvias, comienza en el mes de mayo y concluye en julio. Rangiñ-pukem (mitad del tiempo de lluvias) correspondiente a las madrugadas del 18 al 24 de Junio, que coincide con el Solsticio de Junio.
II. El Pewü (tiempo de brotes), es la segunda etapa, y se inicia en agosto para finalizar en octubre.
III. Walüng (tiempo de los frutos en abundancia) comienza en noviembre y concluye en el mes de enero, de manera que la mitad del año será en diciembre.
IV. Rimü o Rimüngen, la cuarta y última etapa, la zambullida o el descanso de la naturaleza, se inicia en febrero y finaliza en abril.
EL PEWÜ, TIEMPO DE FLORECIMIENTO.
"Primavera, brotar, época que nos da a conocer cómo viene el tiempo, cómo serán los brotes y la cosecha"
La primavera se da inicio en el mes de agosto, tiempo en que la naturaleza comienza sus
primeros brotes, no obstante el momento del mayor apogeo o plenitud de las energías y de la primavera será en el mes de septiembre, es decir, en éste mes se concentrará la mayor cantidad de energías emergentes donde los árboles principalmente estarán listas para florecer y las hojas a brotar (lxofij We Coyin, brote de las plantas). Pero también ocurrirá alteraciones y desordenes en las personas, pues al existir tantas fuerzas en acción inclusive las personas podrían no controlarse atentando en contra su propia vida. Esta segunda etapa finaliza a fines de octubre. Sin embargo después del 18 al 24 de septiembre los niveles de emergencias de las energías cesarán progresivamente para ir declinando y concluir en diciembre. En esta etapa comienzan a desarrollarse pu kvuzaw (trabajos). Es aquí cuando las familias se preparan para trasladarse desde la invernada. El lof organiza el uso productivo de los espacios para superar las malas condiciones del Xufken Mapu (suelo), degradado por lo reducido y sobre cargado.
"En el 'tiempo de las flores', la comunidad mapuche hace sentir su voz, porque las relaciones se estrechan entre las familias, la conversación va fluyendo aún más, porque asi como las flores han abierto su rostro, las semillas dejadas en la tierra, días antes del We tripantü, han dado sus frutos. Se organizan los primeros 'mingako', la reunión de los amigos, que apoyan a su vecino, a su pariente, a su familia, ya sea en la comunidad, en el lof, o en los sectores cercanos. Las poca de cosechar las ‘papas primeras’ o we poñü, ha comenzado, y van de casa en casa, invitando a los vecinos y familiares, para apoyarse en las tareas, y cuando le llegue el turno al que apoya, “la mano será devuelta”, haciendo de la reciprocidad una forma de vida. En medio del ingako, los amigos, intercalan descansos, en los que se comparte la comida preparada por las mujeres, quienes han llegado hasta la siembra, con sus enseres y cazuelas, y han ‘armado’ una cocina en medio de árboles y a orillas de cercados (...)" Fuentes:
-Jacqueline Caniguán, Profesora Becaria Chilena IFP AR&SC Grupo 2. Está estudiando una Maestría en Lingüística Indoamericana en CIESAS - México-
-Armando Marileo, Director de la Escuela Mapuche de Filosofía y Sabiduría Ancestral.